El Diablo – The Devil

Significado de la carta de Tarot: El Diablo

Arcano número XV

En posición normal:

El Diablo Tarot arcano mayorEl Diablo es la carta que habla a las claras de una situación completamente inestable, descontrolada, tanto en la vida cotidiana como en los impulsos y las desviaciones carnales.

En salud, descontrol completo. Alcoholismo. Comidas basura que enferman al cuerpo y a la mente. Desquicio psicológico.

En trabajo, se deja llevar por tentaciones ilegales para conseguir dinero rápido. Pérdida de control e impulsos basados en un estado mental confuso.

En amor, pasión por pasión, olvido de sentimientos. Corrupción del cuerpo y del alma. Problemas sexuales. Decepciones.

En posición invertida:

El Diablo invertido TarotSi no se toma el toro por las astas, el destino marca problemas complicados en todos los aspectos. Lo que ya era malo, se tuerce aún más. Si aparece junto a cartas positivas, sus efectos se atenúan visiblemente.

En salud, enfermedades graves producidas por el descontrol y los impulsos insanos, sobre todo mentales. Perversiones.

En trabajo, problemas judiciales, cárcel, pérdida del trabajo. Quiebre de empresas por actos de mala fe.

En amor, las pasiones se desbordan haciendo que el consultante entre en una espiral de desvíos sexuales que nublan su vida cotidiana y no le permite pensar en nada más.

Ejemplos de lectura de El Diablo

  • Si encontramos El Diablo en posición normal, con por ejemplo El Mago, una persona se acerca con la sola intención de hacer daño. Magia negra.  Situación complicada por dejar llevarse por el aparente encanto de una persona malvada. Decepciones.
  • Si nos aparece El Diablo en posición invertida con La Muerte, aparecen vicios y cambios de costumbres que arruinan, al menos temporalmente, la vida de una familia. Ruptura permanente. Situaciones muy complicadas por descubrimientos casuales que modifican el rumbo a seguir. Pensamientos oscuros, soledad.

Combinación de El Diablo con los restantes arcanos mayores

Más detalles e información sobre esta carta.

Deja un comentario